Alberto Aybar Augier nació en 1885 en San
Miguel de Tucumán, Argentina.
Abogado que se desempeñó como Senador de la Nación Argentina
por la provincia de Tucumán, cargo para el que resultó
electo en 1919 en representación de la
Unión Cívica Radical y el cual ejerció entre el
12 de abril de 1921
y el
30 de abril de 1928.
En 1911 tras terminar sus estudios en Buenos Aires regresó a
su provincia natal donde se sumó a las filas del sector
yrigoyenista de la
UCR
tucumana ejerciendo diversos cargos partidarios.
En 1918 fue electo como Diputado de la provincia de Tucumán
ejerciendo la presidencia de la Cámara, cargo al que
renunció en 1921 para asumir como Senador Nacional.
Como legislador tucumano elaboró el primer proyecto para la
creación de pensiones para los habitantes de la provincia
mayores de 70 años de edad o que sufrieran invalidez
absoluta o indigencia cualquiera sea su edad. Este proyecto,
que estipulaba también la creación de fondos provenientes de
una serie de impuestos y aportes para su sustento, fue
considerado como un proyecto humanista, moderno y justiciero
inspirador de otras muchas leyes similares.
Luego del golpe de estado perpetrado contra el presidente
Dr.
Hipólito Yrigoyen el
6 de septiembre
de 1930 fue víctima de persecución política, al
igual que otra gran cantidad de dirigentes radicales. El
27 de agosto de
1931 se descubrió en Tucumán una supuesta
conspiración contra el gobierno del presidente de facto José
F. Uriburu y fue sindicado como cabeza del movimiento al ex
Senador Nacional Dr. Aybar Augier que fue inmediatamente
detenido y trasladado a Buenos Aires donde quedó a
disposición del Poder Ejecutivo Nacional en la cárcel de
Devoto. Posteriormente, tras los diversos hechos de la
frustrada
Revolución Radical de 1932. El Dr. Ayabar Augier fue
detenido nuevamente y enviado como exiliado a Puerto San
Julián por tres meses.
Durante sus largos meses de confinamiento, tanto en Buenos
Aires como en el sur argentino, fue víctima de toda clase de
torturas y tormentos siendo unos de los primeros presos
políticos a los que se le aplicó la picana eléctrica, el
aislamiento, etc. Al regresar de San Julián su imagen como
su condición física se encontraba muy desmejorada casi al
nivel de extrema delgadez.
Falleció a los 65 años de edad el domingo
10 de
septiembre de 1950 en Buenos Aires, Argentina.